5 de junio de 2026.- Con la llegada del calor, miles de personas acuden cada año a ríos, lagos y embalses de la Demarcación Hidrográfica del Júcar para refrescarse y disfrutar del entorno natural. Por este motivo, la Confederación Hidrográfica del Júcar, O.A., (CHJ) recuerda algunas de las recomendaciones para disfrutar de un baño seguro durante los meses de verano y aconseja utilizar las zonas de baño oficiales declaradas por las comunidades autónomas, donde se realizan controles periódicos de la calidad de las aguas y se prestan servicios destinados a garantizar la seguridad de las personas.
Aunque el baño constituye un uso común recogido en la Ley de Aguas y, por tanto, no requiere autorización previa para practicarse en el dominio público hidráulico, es importante recordar que ríos, lagos y embalses son entornos naturales que pueden presentar riesgos que conviene conocer y evitar. Por ello, la CHJ recomienda extremar la precaución y respetar en todo momento las indicaciones y limitaciones establecidas por las distintas administraciones competentes.
La información sobre las zonas de baño oficiales puede consultarse a través del Sistema de Información Nacional de Aguas de Baño (Náyade), gestionado por el Ministerio de Sanidad.
Imagen del embalse de El Arquillo, en Teruel
Zonas en las que está prohibido el baño
No todos los espacios asociados a ríos, embalses o infraestructuras hidráulicas son aptos para el baño. Por razones de seguridad, esta actividad está prohibida en las proximidades de los órganos de desagüe de las presas, así como en canales, acequias y balsas de riego, donde pueden existir corrientes, desniveles o elementos sumergidos potencialmente peligrosos.
Asimismo, las comunidades autónomas pueden restringir o prohibir temporalmente el baño en determinadas zonas por motivos de seguridad, calidad de las aguas o conservación ambiental. Los ayuntamientos también pueden establecer limitaciones por razones de salubridad pública o seguridad ciudadana.
Especial precaución debe extremarse en las zonas situadas aguas abajo de centrales hidroeléctricas, donde pueden producirse variaciones bruscas del caudal como consecuencia de la explotación de las instalaciones. Estas modificaciones pueden generar situaciones de riesgo incluso en periodos de aparente normalidad.
Recomendaciones para un baño seguro
Fuera de las zonas donde existe prohibición expresa, el baño es libre y se realiza bajo la responsabilidad de cada persona usuaria. No obstante, la CHJ recuerda que los cauces y masas de agua son entornos dinámicos en los que pueden existir corrientes inesperadas, cambios repentinos de profundidad, arrastres de vegetación o elementos sumergidos que no resultan visibles desde la superficie. Del mismo modo, resulta recomendable consultar la previsión meteorológica antes de acudir a estos espacios naturales, ya que episodios de lluvia registrados en otros puntos de la cuenca pueden dar lugar a crecidas o aumentos repentinos del caudal.
Por otro lado, se recomienda evitar los saltos al agua desde rocas, puentes, árboles, azudes o cualquier otro punto elevado, así como abstenerse de bañarse en zonas donde se detecte la presencia de algas o proliferaciones biológicas de origen desconocido, ya que algunas especies pueden resultar perjudiciales para la salud.
Del mismo modo, es aconsejable prestar atención a la señalización existente y respetar en todo momento las indicaciones y restricciones establecidas por las administraciones competentes o por los titulares de las infraestructuras hidráulicas. En este sentido, la Confederación recuerda que todavía se están desarrollando actuaciones de emergencia y trabajos de recuperación en distintos cauces de la demarcación, por lo que es fundamental respetar la señalización y evitar acceder a las zonas en las que se estén ejecutando obras.
Respetar los ecosistemas fluviales
La Confederación recuerda también la importancia de conservar y respetar los ríos, lagos, lagunas y sus riberas como espacios de gran valor ambiental. Estos ecosistemas albergan una rica biodiversidad y desempeñan funciones esenciales para la calidad de las aguas, la regulación del ciclo hidrológico y la conservación de numerosas especies de fauna y flora.
Por ello, además de disfrutar de estos entornos con seguridad, es fundamental evitar el abandono de residuos, respetar la vegetación de ribera y contribuir a la conservación de unos espacios naturales que forman parte del patrimonio común de todos. Este Organismo recuerda, también, la importancia de mantener una actitud respetuosa tanto hacia el entorno como hacia el resto de usuarios. Recoger los residuos generados, evitar cualquier actuación que pueda degradar el medio natural y dejar estos espacios en las mismas condiciones en las que se encontraron son acciones sencillas que contribuyen a preservar la calidad ambiental de ríos, lagos y embalses para el disfrute de todos.