La Confederación Hidrográfica del Júcar continúa analizando las causas y consecuencias del vertido en el río Magro

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  • Los resultados provisionales de los análisis de calidad del agua realizados a principios de semana detectaron la presencia de sustancias químicas en el río
  • El vertido provocó una elevada mortandad de peces en un tramo de 10 kilómetros entre Montroi y Llombai-Alfarb, donde se han retirado alrededor de 2.500 kilos de biomasa piscícola

 

18 de septiembre de 2026.- La Confederación Hidrográfica del Júcar, O.A. (CHJ) continúa trabajando en el análisis de las consecuencias del vertido que ha afectado a un tramo del río Magro, entre Montroy y Llombai-Alfarb, y que ha provocado una elevada mortandad de peces. Los primeros resultados obtenidos por la Comisaría de Aguas han detectado en el agua restos de algunas de las sustancias químicas utilizadas en la nave de un polígono industrial de Montserrat en la que la pasada semana se produjo un incendio.

La presencia de estas sustancias refuerza la principal línea de investigación sobre el origen del vertido, aunque los análisis todavía no son definitivos y continúan los trabajos para determinar con precisión el alcance de la afección sobre la calidad de las aguas y la evolución del episodio.

Desde que se tuvo conocimiento de lo ocurrido, el Área de Calidad de las Aguas ha realizado diferentes muestreos para analizar la evolución del río. Las primeras muestras, tomadas el pasado viernes, poco después de producirse el vertido, presentaban niveles de toxicidad muy superiores a los considerados como dentro de la normalidad. Sin embargo, los análisis correspondientes a las muestras recogidas durante los días posteriores mostraron una reducción progresiva de esos niveles y una evolución favorable de la calidad del agua.



Estado del río Magro a su paso entre Montroy y Llombai , el pasado jueves


Esta evolución también se ha trasladado a aquellas administraciones que han solicitado información sobre lo sucedido, con las que la Confederación mantiene comunicación sobre el estado de la calidad de las aguas y la situación general del episodio.

Las precipitaciones registradas durante la jornada del miércoles modificaron las condiciones del episodio. Según los registros del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), las lluvias dejaron acumulados cercanos a los 70 litros por metro cuadrado en algunos puntos de la zona y provocaron un importante incremento del caudal del río Magro, lo que dificultaba obtener en el propio río una muestra representativa del vertido debido a su elevada dilución.

Durante la mañana del jueves, tras detectarse de nuevo la presencia de espumas en el barranco de les Valletes, por el que se produjo el vertido inicial, el Área de Calidad de las Aguas realizó un nuevo muestreo para analizar esta nueva afección. Se tomaron muestras aguas arriba del punto de vertido, en el propio punto y aguas abajo, con el objetivo de caracterizar con mayor detalle las sustancias presentes y conocer mejor su evolución.

La aparición de estas espumas se produjo después de las precipitaciones registradas durante la jornada anterior, que generaron nuevas escorrentías en la zona y pudieron movilizar restos del vertido hacia el barranco y posteriormente hacia el río Magro. Durante los trabajos de campo también se observó la presencia de espumas en el propio río, una circunstancia que será tenida en cuenta en los nuevos análisis.

“Estamos ante una situación nueva y debemos analizar cómo han afectado las precipitaciones. Las lluvias han podido movilizar restos del vertido a través de la escorrentía y generar nuevos aportes hacia el río, por lo que ahora es necesario comprobar qué sustancias han sido arrastradas y qué consecuencias puede tener este episodio sobre la calidad de las aguas", explican desde la Comisaría de Aguas.

Con el objetivo de mantener un seguimiento exhaustivo del episodio, el Área de Calidad de las Aguas tiene previsto realizar nuevos muestreos durante los próximos días para continuar analizando la evolución del estado del río. Al mismo tiempo, la Confederación mantiene los trabajos de seguimiento y control en el entorno para analizar el posible impacto que el vertido haya podido tener sobre las masas de agua subterráneas de la zona y disponer de una evaluación lo más completa posible de sus efectos.

 

Cerca de 2.500 kilos de biomasa piscícola retirada

 

De forma paralela a los trabajos de investigación y seguimiento de la calidad de las aguas, la CHJ puso en marcha con carácter urgente un dispositivo para retirar los peces muertos acumulados en el tramo afectado, dada la elevada mortandad registrada y la necesidad de evitar un mayor deterioro de las condiciones del río.

Los trabajos, ejecutados por varias brigadas de Tragsa, comenzaron el lunes y se prolongaron hasta el miércoles por la tarde, momento en el que tuvieron que suspenderse ante la entrada en vigor del aviso naranja de AEMET y la llegada de las precipitaciones.



Trabajos de retiradas de peces en el río Magro a su paso entre Montroy y Llombai, el pasado martes


En total, se calcula que se han retirado alrededor de 2.500 kilos de biomasa piscícola. Una parte muy importante del volumen recogido corresponde a ejemplares de siluro, una especie exótica invasora con una presencia significativa en este tramo del río Magro. Todos los peces retirados han sido gestionados como residuo y trasladados hasta una planta gestora especializada situada en Almassora (Castellón), donde se está realizando su correspondiente tratamiento.

Durante la jornada del jueves, técnicos de la Confederación continuaron realizando trabajos de campo en el tramo afectado para comprobar el estado del río después de las lluvias, analizar sus posibles efectos, revisar la presencia de nuevos peces muertos y detectar otras incidencias, como la aparición de malos olores o acumulaciones de materia orgánica.

 

Día mundial del control de la calidad de las aguas

 

Estos trabajos en el río Magro son una muestra del importante trabajo que lleva a cabo el área de calidad de aguas del Organismo, encargado del seguimiento y evaluar el estado ecológico y químico de las masas de agua superficiales y del estado químico de las masas de agua subterráneas en toda la Demarcación Hidrográfica del Júcar.

Para ello, se llevan a cabo programas periódicos de control y seguimiento en los que se analizan y miden parámetros físico-químicos, biológicos e hidromorfológicos en ríos, embalses, lagos y acuíferos, que muestran el estado de las masas de agua y su evolución.

En este sentido, solo durante este último año hidrológico se han realizado 7.536 tomas de muestras físico-químicas de agua, 31 de sedimento y 34 de biomasa en aguas superficiales, además de 694 tomas de muestras en aguas subterráneas, de las que 222 han sido de aguas destinadas para abastecimiento.

En cuanto a tomas de muestras biológicas, indicadores esenciales del estado ecológico de una masa de agua, se han realizado durante este periodo 724 muestreos en ríos, 177 en lagos y 145 en embalses. Toda esta información sirve para realizar el seguimiento del estado de las masas de agua, con el objetivo de alcanzar su buen estado.

Según los datos del año 2025, hay 163 masas de agua superficiales que alcanzan el buen estado ecológico (el 44,78% del total), mientras que 201 no la alcanzan. En cuanto a las aguas subterráneas, según los últimos datos, 79 de las masas de agua alcanzan el buen estado químico (el 75,24%), mientras que las otras 26 (24,76%) no lo alcanzan. 




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