17 de abril de 2026.- La Confederación Hidrográfica del Júcar, O.A., afronta la próxima campaña de riego, que comenzará en las próximas semanas, con optimismo gracias al excelente estado de las reservas de los embalses de la Demarcación.
En estos momentos, el volumen almacenado se sitúa en torno al 69 %, con 1.943 hm³, lo que supone el segundo mejor registro de la serie histórica de los últimos 35 años y garantiza el suministro para todas las personas usuarias de la Demarcación. Estos datos confirman la mejoría de las reservas en los embalses que, por estas fechas, solo habían registrado un volumen superior en el año hidrológico 2010-2011, cuando se alcanzaron los 1.987 hm³.
El principal factor que explica esta situación es el buen comportamiento de las precipitaciones registradas en el territorio, desde el inicio del año hidrológico, que, con 351 mm acumulados, se sitúan muy por encima de la media histórica de 246,9 mm. Tal y como explica el Director Técnico de la Confederación, Manuel Torán, el año hidrológico está siendo “más húmedo de lo normal", lo que está influyendo de manera directa en la evolución favorable de las reservas hídricas. “Hemos almacenado agua en los embalses, los ríos han registrado mayores aportaciones, los acuíferos se han recargado y, además, las personas usuarias de riego han visto reducidas las necesidades de riego de sus cultivos gracias a la mayor humedad del suelo", indica.
Embalse de El Arquillo, en Teruel
Diferencias por sistemas
La situación de las reservas es muy favorable en la mayor parte de los sistemas de explotación gestionados por el Organismo, aunque todavía persisten algunos ámbitos con síntomas de escasez hídrica, como los sistemas Serpis y Marina Baja, que se encuentran en escenarios de alerta y prealerta, respectivamente.
Tal y como explica el Director Técnico, “en Marina Baja hemos mejorado en el último año. Ahora las reservas alcanzan los 10 hm³, cuando el pasado año estaban en 6,8 hm3, pero la situación no es tan optimista como nos gustaría".
En este sentido, Torán señala que, pese a que los embalses de Amadorio y Guadalest continúan con niveles reducidos, el sistema es capaz de garantizar el suministro para el abastecimiento urbano gracias al apoyo de la desaladora de Mutxamel y a los aportes de aguas subterráneas. Al mismo tiempo, destaca la mejoría registrada en el sistema Serpis, donde el embalse de Beniarrés ha incrementado sus reservas en más de 3 hm³ en el último año.
En una situación muy diferente se encuentra el resto de la Demarcación, donde los valores de recursos embalsados superan la media de los últimos años. En este contexto, embalses como Ulldecona, Regajo o el Arquillo de San Blas se sitúan prácticamente al 100 % de su volumen máximo estacional, es decir, el nivel máximo permitido en cada época del año según las normas de explotación, que establecen límites de llenado para garantizar la seguridad de las infraestructuras y una adecuada gestión de los recursos con regulación de los caudales de avenida.
De igual forma, los sistemas Cenia-Maestrazgo, Mijares-Plana de Castellón, Palancia, Turia y Júcar se encuentran en un estado óptimo para afrontar la campaña de riego con todas las garantías. Los casos de los sistemas Turia y Júcar son especialmente representativos, ya que ambos presentan los mejores datos de agua almacenada de los últimos tres años.
Tal y como subraya Torán, “el Turia se sitúa con unas reservas por encima del 60 %, mientras que el Júcar, que roza el 75 %, cuenta con 200 hm³ más que en 2024 por estas fechas y 180 hm³ más que el pasado año. Son, sin duda, datos excelentes que permiten asegurar el suministro a las personas usuarias de una parte muy importante del territorio de nuestra Demarcación".
El ahorro y la prudencia, claves en la gestión
Con la celebración de las reuniones previstas para las diferentes Secciones de la Comisión de Desembalse, previstas para la próxima semana en la sede de Valencia del Organismo, Torán lanza un mensaje de prudencia pese a los buenos datos que presentan actualmente las reservas, incidiendo en la importancia de hacer un uso responsable del agua por parte de todas las personas usuarias, con el objetivo de optimizar los recursos disponibles y garantizar su sostenibilidad a medio y largo plazo. “El ahorro debe ser nuestra seña de identidad. Es cierto que este año la situación es favorable, pero seguimos dependiendo de la climatología. El próximo año hidrológico podría ser seco y eso se traduciría en dificultades en algunos sistemas, por lo que debemos gestionar los recursos con responsabilidad y con una visión de futuro", señala.